
Incluso antes del saque inicial los aficionados y el equipo vivieron momentos inolvidables. Mientras que los compañeros del equipo calentaron con camisetas con número, en el BayArena los aficionados le apoyaron con pancartas y cánticos ovacionando al jugador.
Durante el partido contra el Hannover 96, el delantero empezó en el banquillo el encuentro. En la parte final del partido, la afición pidió la entrada del jugador con lemas como “Queremos ver a Stefan”. Al final, en el minuto 83 del partido Stefan entró en el campo en su partido número 403 y su último encuentro en la Bundesliga.









Las escenas que se vieron después del partido no se van a olvidar pronto. Hubo besos para Norina y los niños, antes de dar la vuelta de honor alrededor del BayArena. El calor de sus compañeros y de la afición hicieron que Stefan se emocionara y eso se pudo notar durante su discurso final. Fue una despedida de libro.
